En un ambiente de mucho fervor y alegría se celebró la pascua de resurrección. Se inició con la eucaristía, momento especial de encuentro con el Resucitado, en ella se ofrecieron los panes que luego serían compartidos en los grupos, gesto que  llevó a pensar en el don de la unidad.

Luego en cada salón, los directores de grupo, motivaron el compartir fraterno, el perdón, la celebración de la vida.